Mostrando entradas con la etiqueta Entre números. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entre números. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de diciembre de 2014

DESIDERIUM

ABRIENDO BOCA.

                                                   
                   EL CUENTO DE NUNCA EMPEZAR

Cuando como todas las tardes, Salvador, un “fino” y emergente emprendedor de la localidad, llegó al bar a tomar café, se topó en la puerta con una pancarta que decía:
¡Aquí se pone café y copa a un explotador!
Al entrar, las cuatro o cinco personas que se encontraban en el interior, salieron mirándolo fijamente y sin decir palabra. El dueño del bar, molesto, esperó a que se marchasen para recoger la pancarta. Durante los dos días siguientes apenas aparecieron clientes por allí, aunque Sebastián acudió como si nada. Al tercero, la misma frase apareció escrita en la fachada del bar, que estuvo vacío.  Se borró la pintada y en las fechas siguientes los civiles patrullaron por los alrededores por si se repetía la acción. No hubo más.  La clientela hizo mutis total y el dueño del bar, sin mucho preguntar dedujo que tenía que elegir: atender a Salvador o cerrar.  

Así comenzó todo en el pueblo. Después vino la peluquería en la que se acicalaban la mujer e hijas de Salvador, el supermercado… 


DESIDERIUM.

Para ser ladrón se necesita valor. Hay que tener un par para ponerse delante de quien echa su peonada en tu finca, limpia en tu casa o embala en tu almacén de frutas y verduras, y abonarle tres o cuatro euros por hora trabajada, que es lo mismo que decirle: “Toma. Esto vales y da las gracias”. Yo no podría hacerlo, me estremezco con solo pensarlo. El emprendedor multinacional que factura por el trabajo del empleado especialista que ha desplazado a otro país, de tres o cinco veces lo que en realidad le paga, roba a manos llenas. Lo hace de frente, revestido de honorabilidad, la misma con la que amasa posesiones que son la envidia de sus trabajadores y de gran parte de la ciudadanía. Yo no podría hacerlo, os lo aseguro. Quien recontrata como becario a un titulado, bi-titulado o tri-titulado universitario, por unos exultantes 300, 400 o 700 euros, le sangra en cada uno de los diez millones trescientos sesenta y ocho mil segundos laborales de los seis meses de contrato. Tres ejemplos reales de los miles de asaltos diarios a la dignidad humana que se producen en España  y en los que estos cuatreros actúan con decisión, resolución, osadía y sobre  todo, desvergüenza, mucha desvergüenza.

Ante su postura caben cuatro opciones: dejarles hacer, plegarse, aliarse o enfrentarse a ellos. El adoctrinamiento ideológico capitalista existente en escuela y familia ha forjado, y continúa forjando en la mayoría de la población, la actitud de aceptar como “lógica” (sic) la postura del propietario o “emprendedor” que pretende obtener el máximo de ganancias a toda costa, en otras palabras, asumir que nos paguen lo que quieran, aunque pasemos necesidades, con tal de no pasar calamidades. Es una convicción socialmente horizontal de la que, junto a la tradicional minoría anticapitalista, sólo comienzan a renegar unos pocos de los muy afectados por la crisis, cuya acción en nuestros pueblos, sin apenas asociacionismo reivindicativo, está condenada al fracaso, pues por convicción, pasividad o sumisión, la inmensa mayoría de la población favorece y alimenta la voracidad acaparadora de esos pocos ignorando las consecuencias económicas negativas para todos que de ello se derivan.


En nuestros pueblos pervive el poso ideológico de la dictadura franquista de que se puede ser reivindicativo  en la intimidad, mientras que los conservadores, sobre todo la derecha filo-fascista,  hace gala de su ideología. Hay que cambiar el juego pues lo que se dilucida es nuestra forma de vida en el futuro inmediato. En estas fechas marcadas por los deseos vacuos de felicidad y prosperidad, hoy, este vocero espera que iniciemos la lucha por la dignidad comenzando por pequeñas cosas hasta tomar conciencia de nuestro poder, que se presione a los explotadores en su entorno cercano, que se les haga la vida incómoda en los pequeños detalles de la vida cotidiana, que les denunciemos con nuestra mirada y nuestros gestos allá donde les encontremos, que bombardeemos ideológicamente a sus lameculos  y pelotas,  que no hagamos negocio con quienes hacen negocios con ellos, que se sientan siempre en terreno hostil. Ese sería solo un primer paso, un paso inocente, una nadería comparado con el atentado a la dignidad que ellos ejecutan. Para ello se precisa decisión y por supuesto  asociacionismo. Que el año nuevo traiga por estos pagos de la Mancha un florecer de asociaciones, de las cuales ahora carecemos, cuya finalidad sea propiciar la justicia social y la vida digna de los ciudadanos. Salud.





martes, 22 de julio de 2014

Nunca estamos solos.

Eres médico. Tienes un hijo de 23 años, estudiante de medicina. Acude como piquete informativo a un local abierto un día de huelga general. Su dueña interpone una denuncia ante los desperfectos y las amenazas que le infieren, entre otros, tu hijo. Te llega el aviso del juzgado y te entra la vena de persona de orden. Si es que sois mu deslenguaos. Si es que os pasáis. Después, te das cuenta de la situación y recoges velas. Te lo dije, ten cuidao. Que estos son unos fachas y van a joder. Pero vamos a ver ¿Por qué te denuncian? Porque me identificó la policía. ¿Y por qué acudió la policía? ¡Pero si la policía venía con nosotros escoltándonos todo el tiempo! ¿Entonces? ¡Joder!¡Qué casualidad papá! ¡La dueña acusa a los que nos pidieron el carnet! Expones tus convicciones de siempre. Un piquete informativo no puede tener manga ancha, no debe ser violento. Se puede, pero nunca se ha de contrarrestar la frecuente violencia empresarial  y gubernamental de guante blanco, con otro tipo de violencia.  Lo hablas con él. Te pones profundo. ¿Consideras que tu comportamiento es el ejemplo a seguir?  ¿Podríamos autorizar por ley la realización de pintadas en la propiedad de alguien o agredirle verbalmente para que se sume a la huelga? ¿Cuál era tu finalidad: convencer a la dueña del bar para que constituyera contigo un frente de acción o demostrar que puedes  imponer tus tesis?  Papá,  Kant, siempre Kant, pero… te sigo. Si la dueña del bar apoya la reforma laboral, que nos quita derechos, está coaccionándonos y,si la coaccionamos, es porque ella nos coacciona. Defendemos nuestra libertad. ¿Estás seguro de que ella está a favor de la reforma del gobierno o  en contra de usar ESTA huelga como forma de lucha por la libertad?  Os miráis. Os comprendéis. Estáis a la espera de una sanción inevitable. ¿Pero cuál?

Pasan los meses. ¡Pá vivirlos! Entretanto tu hijo continúa sus estudios de medicina y aunque estás preso de la preocupación y el miedo, tienes cierta esperanza. Al fin y al cabo el fiscal le pide un año de privación de libertad y una multa. Aunque le condenen, no irá a prisión. Llega el día en que tu hijo pone en tus manos la sentencia. Viendo su cara no te hace falta leerla. Vas directo al final, donde aparece escrito en letras grandes el FALLO. Tres años y un día de presidio.  1096 puñaladas en tu corazón de ciudadano, un instante de incredulidad y después  ira, una tormenta de ira. ¡Dios! ¡Qué hijos de puta!

Lees la sentencia veinte veces. Conforme profundizas en su análisis no puedes evitar pensar que el juez ha llegado a donde quería y no a donde debia, porque ninguna cabeza justa puede defender que la pena sea proporcional a la falta. Lo adivinas entre líneas. Para tí hay un hilo conductor muy sutil en la disposición de los elementos de juicio en los que se sustenta y lo que considera hechos probados, y que parte de la convicción personal del juez de lo innecesario de los piquetes informativos y el papel coactivo que les adjudica. De ahí que no crea a tu hijo ni dé validez a las declaraciones de sus testigos pero si a las de la denunciante a la que considera persona cabal y sin animadversión hacia él. Su decisión sobre lo que considera está probado implica la aplicación del artículo 315 del código penal, lo que, por lo desproporcionado de la pena  le debía haber hecho reconsiderarla. Por principio una sentencia no puede causar más dolor que el que intenta reparar y ésta lo hace. Resuenan en tu cabeza las palabras de Gonzalo Moliner, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial recomendando a los jueces su implicación en la interpretación de la ley para proteger a los afectados por los desahucios hasta que la legislación se modifique. "Los jueces tienen posibilidades que la letra de la ley no les da, porque no son meros aplicadores de la letra de la ley." Algo parecido sucede con la sentencia de tu hijo ante la necesaria revisión del artículo 135. ¿Que iba con 30 o 40 personas? ¿Y qué? ¡Que condenen a cada uno de los 30 o 40 por lo que cada uno hizo aquella noche! ¡Que a mi hijo lo condenen proporcionalmente a su falta pero que no le trunquen la vida en nombre de la justicia!

Recurso contra la sentencia, petición de indulto al ministro que ha indultado a un conductor kamikace, corruptos, mossos de escuadra condenados por tortura, algún familiar...pero nada. Llevas a tu hijo ante la puerta de la cárcel. No quieres abrirle pero el odio llama a la puerta de tu corazón. Odio hacia el legislador, hacia esos políticos, que todos sabemos de qué partidos son, que ven, oyen y escuchan a su conveniencia y redactan leyes como ésta; hacia el juez que a buen seguro hubiese visto otra salida en caso de que hubiese sido un hijo suyo el acusado, aunque él no lo hubiese podido juzgar y que no ha estado a la altura. "Con leyes perfectas un mal juez comete injusticias; en cambio, con leyes injustas o deficientes, un buen juez hace justicia" , sentencia de Laurent que no te deja lugar a dudas. Odio hacia aquellos compañeros o conocidos que te dan la palmadita en la espalda para acompañarte en la desgracia de tener un hijo "revolucionario". Odio hacia aquellos ciudadanos que están al sol que mas calienta, lameculos del concejalillo de turno y que engrasan con su displicencia las ruedas de la injusticia.

Pero estamos otros. A tu lado estámos los que sentimos como nuestro lo que tu sientes, los que tenemos hijos comprometidos, los que se manifiestan en las calles pidiendo justicia para el tuyo, y eso te da fuerzas y te lleva a confiar en un final diferente. No estás solo. Nunca estamos solos. 

PD. Acabo esta entrada dedicada a Carlos Cano y veo a Cañamero anunciando en la Cuatro que la Audiencia Provincial de Granada ha decidido excarcelarlo. No tengo palabras. En llamas.



martes, 16 de abril de 2013

Creer versus Conocer. Una clase de Matemáticas.

         
En la primera clase de la mañana me he visto en la necesidad de abordar en el grupo de segundo de la ESO la estructura del sistema de numeración decimal, la definición de número decimal y el fundamento del algoritmo de la división. ¡Nivelazo! Ahora en la segunda he optado por hacer lo mismo en el grupo de primero. Al final les he pedido que  indiquen el  proceso a seguir para realizar la operación 4:6  y lo justifiquen. Intervienen varios al unísono diciendo prácticamente lo mismo.

- Se pone un cero porque  cuatro no cabe entre seis. Luego se pone una coma y se le añade un cero al cuatro por lo que ya tenemos  cuarenta.

- ¿Pero no se trata de dividir cuatro y no cuarenta?.

-Sí pero como hemos puesto una coma ya tenemos cuarenta.

Insisto. ¿Por qué se han convertido en cuarenta? Responden a coro:

-Así nos lo han enseñado.   

-Será porque la coma es mágica y convierte al cuatro en cuarenta, añado un tanto displicente. Entonces una alumna apostilla:

-Nos han dicho que se hace así y nos lo creemos. Como dice el cura: ¿Por qué creéis que Nueva York existe, si no lo habéis visto?

Apenas dicha la última palabra tercia en la conversación, con vehemencia, otra chica.

-Siempre estás con lo mismo. ¡No lo vuelvas a decir más! ¡Ya está bien! ¡Deja al cura en paz!¡NO VUELVAS A DECIRLO!¡Y deja de mentar al cura!

Ante el silencio de los compañeros me veo en la obligación de intervenir. 

-No puedes prohibir a alguien decir lo que quiera.

-Llevas razón, Juan, pero que diga lo que de verdad dijo el cura. Lo que dijo fue que aunque no hemos visto Nueva York, se puede demostrar que existe, de igual manera aunque no hemos visto a Dios también se puede demostrar que existe.

-Entonces, digo, ¿el cura os ha demostrado la existencia de Dios?.

-Porque tenemos la Biblia y además, la fe, apostilla convencida la chica que estaba sentada al  lado de la anterior.

- Con semejante planteamiento no me extraña que poner una coma en la división con decimales sea para vosotros artículo de fe, dije. Para conocer, para saber, tenemos que utilizar la razón y puestos a razonar voy a ver si comprendeis el porqué de la coma y el cuarenta.

-¡Ay, Juan!, dice una nueva interviniente. ¿Por qué te empeñas tanto en que razonemos? Se pone la coma, el cuarenta y punto. Si es muy fácil.

Me pongo serio y ellos en guardia. 

-Esto os digo: el profesor que no os ponga en situación de que averigüéis el porqué de las cosas es un pésimo profesor y  me refiero al profesorado de todas, repito TODAS las áreas y al de matemáticas especialmente. Quien “enseñe” las matemáticas como un conjunto de reglas que tenéis que utilizar mecánicamente está atentando contra el objetivo fundamental del área: el desarrollo del razonamiento, herramienta fundamental para que podáis resolver problemas de la vida cotidiana. Quien así lo haga os está convirtiendo en meras calculadoras humanas que además de ignorar por qué hacen lo que hacen funcionan con menos rapidez y precisión que las que tenéis en vuestras carteras.

Una cosa más. Tened siempre en cuenta la fuente de información. Salvo que conste una demostración fehaciente no digáis nunca: “esto es así”. Decid: “Juan dice que…”, “el libro de sociales dice que…” “el telediario de mediodía dice…” La misma vehemente alumna del NO  LO VUELVAS A DECIR MÁS, intervino de nuevo:

-Pero Juan, no se puede saber ni ver todas las cosas. En muchas ocasiones tenemos que creernos lo que nos dicen.

-Cierto, pero CREER no es CONOCER. Ejemplo: te duele la cabeza y tomas ibuprofeno. No lo haces porque tengas fe en su bondad para aliviar o eliminar en ciertas condiciones el dolor, sino porque sabemos que surte ese efecto en el organismo humano. Tú no lo has fabricado, desconoces cómo se hace y las reacciones químicas que provoca en tu organismo, pero puedes CONOCERLO en cualquier momento porque hay evidencia detallada por escrito de sus efectos y llegado el caso podrías refutarlo en un experimento. Algo parecido ocurre con la historia. Conocemos la existencia de personas o sucesos por documentos que lo recogen y porque hay un acuerdo general sobre su veracidad. No creemos en su existencia, sino que sabemos que existieron. No creemos que existe Nueva York sino que sabemos que existe. En el caso de Dios vosotros mismos lo decís: creéis en Él, pero ¿lo conocéis?...

Y ahora vamos a analizar el algoritmo de la división  4 : 6 a fin de que no CREÁIS que el profesor convierte cuatro en cuarenta a modo de la multiplicación del pan y los peces.

Tomo cuatro folios en la mano y digo: ¿cómo hacemos para dividir esto en 6 partes iguales  o bien para repartirlo entre seis de vosotros de forma que recibáis la misma cantidad? Lo cierto es que no dejo tiempo para que los alumnos investiguen la solución y puedan contestar con fundamento, se aproxima el final de la clase y no quiero dejar este problema en el aire.  Si lo hubiese hecho tal vez algún o algunos alumnos habrían planteado algo parecido a esto.




En su lugar paso directamente a  explicarlo  utilizando el sistema de numeración decimal. La geometría permite 




justificar de forma comprensible las operaciones matemáticas y la ilustración lo evidencia. Continuamos procediendo de forma similar con las cuatro décimas de resto convirtiéndolas en centésimas.  

De forma inesperada la clase de matemáticas se ha convertido en algo más que una simple sucesión de operaciones. La didáctica de las matemáticas, como cualquier didáctica, no es neutra. El profesor que opta por presentar definiciones para utilizarlas miméticamente sin procurar la asimilación conceptual se postula como el poseedor de la verdad, el único en la clase capaz de comprender lo que dice y conduce a sus alumnos a un comportamiento seguidista y borreguil o a una baja autoestima y al fracaso académico, además de obstaculizar su evolución hacia el pensamiento abstracto, estadio al que no llega más del sesenta por ciento de la población adulta, ciudadanos con esquemas asimilatorios deformantes de la realidad e incapaces por tanto de analizar objetivamente hechos y situaciones, esos a los que llamo “brutos” con una mano de barniz academicista. El docente que no utiliza habitualmente datos de la realidad económica y sociocultural que viven sus alumnos limita o anula la vertiente funcional de sus estructuras mentales logíco-matemáticas, inhabilitándoles en gran medida para solucionar problemas cotidianos. En definitiva es la versión escolar del chaman o sacerdote que predica el valor de las CREENCIAS en el numinoso mundo de los números. Un planteamiento ideológico alienante.




Lecturas recomendadas:  

LIZCANO Manuel. “La ideología científica”. Revista NOMADAS. http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/0/elizcano.htm

POPPER, Karl R. “Conocimiento objetivo” Editorial TECNOS. Madrid 2010.

CASTRATI MATEMATHICAE
http://llanuraenllamas.blogspot.com.es/2011/06/castrati-matemathicae.html






martes, 12 de junio de 2012

Los números de la alianza




Los números son carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Viven en nosotros y por nosotros y sin embargo construimos cantidades que escapan a nuestra conciencia. Hoy nuestro gobierno ha decidido pedir prestados hasta 100.000 millones  para tapar despilfarros y desfalcos bancarios, una cifra para angustiar al débil y agitar al rebelde pero que apenas son unos céntimos  comparados con  el valor de los derechos y servicios de los que nos despojan esos ladrones de vida que son los gobernantes actuales, bajo el auspicio de leyes para las que no les han votado.

Vivir entre estos cleptómanos profesionales, desasosiega…hasta que encontremos la manera de deshacernos de ellos. Es hora de no desfallecer, de espolear las neuronas para que alumbren ideas con las que enfrentarnos a nuestros domadores. Es el momento de hacernos fuertes. De los 100.000 puestos políticos  que hay en España habría que sustituir a casi todos. Son de la vieja escuela, de los que hacen y deshacen a su antojo, de los que una vez elegidos se erigen en férreos directores de nuestra vida. El ejemplo más evidente lo tenemos en los “nuevos” dirigentes estatales, autonómicos y locales.  

Pero, detengámonos en estos últimos. Son los que vemos cada día en nuestras calles y plazas y tienen que notar nuestro descontento.  Hay que presionarles con nuestras exigencias para que sus peticiones obliguen a sus “jefes” de partido y no agachen mansamente la cabeza ante ellos, como hacen hasta ahora. Hay que decirles que recortar en sanidad nos mata, que recortar en educación nos mata y ellos son cómplices y coautores de ese magnicidio y que si hace falta moriremos matando. Que lo sepan. Decírselo a la cara. Decírselo en los plenos de vuestro ayuntamiento y por qué no, también en los bares y en las peluquerías. Que no se sientan tranquilos preparando sus fiestecitas como si nada, convocando disparatados referéndums para elegir entre toros o empleo,  aprovechando sus puestos en ayuntamientos para encontrar trabajo a cambio, probablemente de alguna contraprestación inconfesable, “enchufando” a sus amigos de partido o redactando ordenanzas que limitan la libertad del ciudadano en las calles. Haced números, no son tantos, 11, 17, 20…nosotros somos 3000, 18000, 30.000…

Buscad adeptos para esta campaña de limpieza.En España hay  cerca de 20.000.000 de personas entre 19 y 44 años, en la flor de la vida.  Reescribiendo palabras de V. J. Wukmir , ¿no habrá al menos, un diez por ciento de entre ellos que como decía, estén vivos en los mares muertos de su ambiente, preocupados por lo que sucede pero no cobardes, inconformistas pero constructores de nuevos modelos de convivencia, que no utilicen la política como refugio ante su incompetencia para buscarse la vida y desinfectados del virus capitalista  de aspirar a ser profesionales de la especulación o el consumismo?¿No habrá entre los cerca de 4.000.000 mayores de 60 años, un porcentaje importante de nostálgicos pero no pasivos; pensativos, pero no fatalistas y que  la fuerza de los años les haya hecho liberarse del  fanatismo y  la ley del talión y no teman alzar su voz contra aquellos que quieren reducirlos a guiñapos en los últimos años de su vida?

Sí que los hay, solo hace falta aunar esfuerzos. Si una decena de millón es capaz  de hacernos bailar al son de su dulzaina traicionera, ¿de qué no van a ser capaces los millones de los que estoy hablando? Es la hora de la alianza de los que se saben fuertes. Si eres uno de ellos encontrarás el camino para firmarla. Si no lo eres, considérate el adversario, freno para un futuro mejor y tarde o temprano, si no lo estás ya, quedarás al descubierto. Créeme, ese será tu infierno.
                                                                                                                                           Entre números

miércoles, 23 de mayo de 2012

CUATRO HOY Y MAÑANAS



El Uno. Deambula en casa. Sale. Entra. Tiene un título colgado en la pared y en su imaginación que así no le da para vivir. Solo él sabe lo que cuesta su hoy y su mañana.  Se recompone entre cigarrillos y cañas que mendiga en casa y algún concierto de rock que se chuta en el corazón.

El Dos. Cobra paro. A veces pone copas. Vuela en su utilitario y ronronea amores de media hora. Veintitantos, graduado escolar, dos diplomas del INEM y a veces ve pasar el tiempo como lo hacen los viejos, con muchos silencios. Dice reirse del hoy y del mañana, aunque viendo su cara lo hará para sus adentros.

El Tres. Dos hijos. Desempleado sin ayuda, las minichapuzas le dan más ánimo que pan. Nunca ha comido mucho y ahora, por necesidad, menos. Sus carnes se encuentran a nivel de sus reservas dinerarias y las turbulencias de sus sentimientos le empujan a cruzar el límite de lo decente. Puede que lo haga hoy mismo. Entonces su mañana y el de alguno de nosotros será diferente.

El cuatro. Con veintitantos se estruja los sesos para aprobar sin estudiar. Fusila exámenes y trabajos. Es su tercera carrera, las primeras, sin finalizar. Aunque ni se lo piense ni se lo diga nadie, es un picaflor inmodesto. Un vivo, vaya. El perfil del intelectualillo provinciano que hasta ahora ha vivido de la política y nos ha llevado a la ruina. Por eso hoy no sabe cual es su mañana.

Cuatro presentes que comparten marihuana y fútbol. Cuatro presentes de mierda hacia un mañana...¿común?. El Cuatro y el Dos podrían acabar como el Uno y los tres, como el Tres, en la cárcel. Pero los cuatro ya son legión. Si continúan creciendo serán causa de revolución o de involución. Imagina cómo serían nuestros días...
                                                                                                                               Entre números.





sábado, 27 de agosto de 2011

Uno y Uno en Un Dos.

A los que se aman

Son dos. Ella y él,  dos ellas, o dos ellos, qué más da. Son aire de una misma morada. Pero son dos. Dos céfiros modulándose en el circuito de la convivencia. Dos hálitos moldeando  densidad y energía en palabras, miradas, caricias y abrazos. Dos vientos que viajan por tramos coincidentes pero que también recalan o se suspenden en distintos cielos.


Son dos. Dos ellas, dos ellos, ella y él. Que más da.  Son agua. Dos corrientes inmersas en el océano de la vida. Dos chorros impregnados de los inquietantes destellos de las profundas y bellas fosas que visitan. Submarinistas que emergen en irisadas olas, brazos de abrazos deseados e imposibles.  Pero no son dos en uno. Son uno y uno juntos en un dos. Siempre dos.  


Dos ellos, él y ella, dos ellas, qué más da. Son luz de dos. Dos fuentes luminosas que se propagan soñando hasta el infinito y regresando del infinito de sus sueños  para iluminar el escenario común de su existencia. Luz que aloja  secretos  y virtudes en cada banda de su espectro y que se difracta a voluntad para volcar en el otro el  color  que necesita. 


Rocas, dos. Ella y él, dos ellas o dos ellos. Da igual. Rocas fluidas, incesantes magmas que cicatrizan en peñones resistentes a los envites de la vida, vetas de áureos sentimientos y  flamígeros deseos. Dos estratos de grava y arenisca que se cubren en inimaginables posturas tántricas. Rocas que se erosionan y funden una y otra vez en el trascurrir del tiempo.


Pero son dos flujos a distinta velocidad, dos chorros a presión convergiendo con sus diferencias. Un  confluir que no siempre acontece con serenidad y embelesamiento. Hay  confluencias en las que uno pretende ser dos, disolvente y soluto, amante y amado, o que los dos sean uno imponiéndose, prescribiendo. Y llegan. Colisión frontal, erupciones imprevisibles, tormentas inimaginables. Vorágine. 

Entonces la común morada es encierro de desavenencias, infierno que se hace eterno. Lugar donde un atormentado silencio amplifica el chanclear  del otro. Temes  el frente a frente, los encuentros. Tus ojos esquivan sus ojos, aunque le mires con todo el cuerpo. El lecho nupcial, desmantelado. Desierto el soñar, el dormir,  despierto. Eres dolor, dolor de amor. Pero no es un dolor. Son dos. El tuyo y el del otro. Son dos, el dolor que sientes por ti y el que sientes por el que siente el otro. Dos fuentes de sufrimiento, dos manantiales de pesar por el desencuentro. Y por eso el reencuentro llega.  Por  gozar  de ser uno y uno en un dos. Un dos de dos, equilibrio dinámico del amor imperecedero.
                                                                                                                               Entre números

miércoles, 22 de junio de 2011

CASTRATI MATEMATHICAE







       Mira la imagen…….

            ¿Qué dirías que significa esta expresión?
10,11+200+(-20 . 3)+(-10,17 . 3) + (-18,31) + (-18,16)+(-60) +(-0,75) 
                                                                 
                                 ¡Uf!..Dolor de cabeza.
                                    ¡No sigo leyendo!

             Aguanta. Te la cambio por esta otra, más corta
                                        2,55 – (-10,17) =   
                      
                          ¡Peor! ¡Ni lo sé ni me interesa!
                            
                                            Remato
                                           -3  . -20     =    
        
                                            Paso


¿Pasas de entenderlo? 

Puede que pases porque percibes un “amasijo” de signos que te tira “patrás”.

Pasas porque no te quieres rayar la cabeza.

Pasas porque crees que no tiene nada que ver con ingresar o sacar dinero en tu cuenta corriente y si tiene que ver ¡maldita la falta que te hace saberlo!

Yo también pasaba. Tampoco yo lo entendí cuando estudiaba,  ni cuando me puse a dar clase lo entendía. Ni sabía, porque no me lo enseñaron, qué hacer para que lo entendieran  mis alumnos. Entonces supe que no podía pasar más. Me sentía ridículo y sobre todo me parecía  y me parece profundamente deshonesto embotar su mente  al ritmo de   “menos por menos es más”, “lo que esta sumando  pasa al otro lado restando” y tantas otras afirmaciones semejantes que componen la, para muchos incomprensible, monótona y ramplona sinfonía pseudomatemática,    entonces y ahora  mayoritariamente  escuchada en las aulas.

He dicho embotar pero realmente quiero decir deformar. Nuestro cerebro está diseñado para razonar. Su desarrollo natural conduce a realizar razonamientos cada vez más complejos. A razonar se aprende razonando. Cuando a un alumno se le habitúa a aplicar repetitivamente reglas de sumas, restas, divisiones, multiplicaciones, derivadas, integrales…que no entiende, se somete  su mente a un proceso antinatural y por lo tanto se le deforma. Matemáticamente hablando nuestras aulas son aulas castrati, aulas de castración de la inteligencia y la  sensibilidad pues  ambas están indisolublemente unidas. Quien no percibe y toma conciencia de algo no puede ser sensible a ello. Quien no distingue las coordenadas matemáticas de la existencia es incapaz de  analizar la regularidad, fluidez y flexibilidad rítmico-matemática de una melodía, de una novela, de una poesía, de un cuadro, de una escultura, de un edificio,  de la secuencias  de un film, de los movimientos y cambios sociales, de la estructura del universo, de los días de nuestra existencia, de nuestro negocio, de las montañas, las flores, los ríos ... como vemos todas ellas "cosas sin importancia", de las que podemos pasar en la vida.  Así nos va.

En mis años de docencia, cuando someto a los alumnos a situaciones en las que tienen que reconstruir su cercenada competencia matemática, me encuentro siempre un grupo de ellos que opone notable resistencia. Su estructura mental es producto de la labor de muchos de mis compañeros que nunca se han planteado navegar por las aguas  del dinamismo intelectual.  Lo que me resulta más doloroso es que siempre hay padres y madres que me sugieren que en vez de tanto razonar “machaque” y “machaque”, que ya madurarán. Ignoran que, habiéndoles dado la vida, piden que en parte  les incapacite para vivirla.  Y a eso no me presto. 

APUNTE
Apelo a una pizca de tu curiosidad sobre todo si eres estudiante de la ESO, incluso de bachillerato,  pues estoy seguro de que no se te habrán  planteado muchas situaciones semejantes. ¿No capta tu atención  descubrir la posible relación entre la hoja de la libreta y cada una de las expresiones aritméticas? ¿Sabrías solucionar las cuestiones arriba planteadas? Por si acaso aquí van algunas pistas.
  
Secuencia de ingresos y gastos en la cartilla desde el 22/01/10 hasta el 12/03/10
Saldo anterior al último apunte 
Aumento del saldo final si  no hubiesen existido  tres reintegros de 20 euros