domingo, 19 de febrero de 2012

TALIBAN

 “En el otoño de mi vida, yo debería ser un escéptico. Y en cierto modo lo soy. El lobo nunca dormirá en la misma cama con el cordero"
La lengua de las mariposas. MANUEL RIVAS


Cuando le conocí tenía trece oscuros años, oscura piel y un más oscuro pelo.  Aliviaba tensiones escupiendo negras y violentas palabras y anunciando aún más negros y violentos actos. Ninguneaba a sus compañeras de clase y despreciaba a las mujeres. Intransigente, duro, frio y arrogante. Por momentos, furia desatada y al instante, calma gestando futura rabia.

Un día, tras uno de sus arrebatos, se lo dije:

- Crees que todo el mundo te odia.

Guardó silencio. Desde entonces me miró con otros ojos. Me pareció adivinar en ellos el hilo del afecto.  A los pocos días lo confirmé cuando me dijo: 



-No te fíes de mí.


 Su advertencia era un gesto de lealtad, el único que  le había visto hacer hasta entonces. Me produjo cierta conmoción y él lo percibió. Durante unos segundos, nos miramos fijamente y en silencio comprendimos que si en algún momento nos enfrentábamos, seria “a muerte”.

Si fuese personaje de una de mis  imaginarias novelas no escritas, sería el criminal veintiañero que tras tirotear por sorpresa a cuantos se cruzase por la calle, dejaría caer de sus labios el siguiente epitafio:   

Nunca amé, porque amar es encadenarse.
Nunca quise que me amasen, pues abomino de perros falderos.
Nada quiero de alguien, pues nadie  da en balde. Quien te hace bien, espera que aprendas de la bondad y  obres en consecuencia. Su generosidad es egoísmo disfrazado y yo, no me vendo. 
No encuentro motivos para vivir ni para morir. Pero puesto que conozco la vida,  he decidido tratar con la muerte. Primero, matando, placer al alcance de unos pocos. Después, muriendo.
                                                                                            Diario de la escuela oculta






domingo, 12 de febrero de 2012

En los vientos se huele sangre



Se huelen, se presienten.
Nos huelen, nos acechan…
Fieras.

Están en el trabajo. Entre los vecinos. Entre familiares. En los desamigos. Entre la gente del pueblo. Si, ahí, entre los nuestros. Fieras que matan callando y que tras sus caras de “buenas personas”, afilan sus dientes y esperan,…Nos esperan.

Andan fieras subidas en púlpitos arzobispales, tarimas y poltronas  presidenciales expandiendo odio, temor y culpa. Desde sus oteros de oro braman sofismas de rectitud y honra. ¡Ellas que anulan la voluntad de las almas! Nos vigilan y controlan… Nos controlan. 

Frente a todas ellas, nosotros, fieras mutantes hacia el inconformismo, la reivindicación y la denuncia, les estamos plantando cara. Son nuestros colmillos y garras, palabras de blogs y de pancartas. Mandíbulas y zarpas  para abatir injusticias, triturar la indignidad, frenar al inquisidor, desnudar al mendaz, y lapidar al canalla. Son armas a empuñar sin piedad y sin miramientos.

Vergüenza da que aún seamos los menos, pero sin duda seremos más. Vendrán de entre los millones que vagan por las baldías estepas del paro o del desarraigo. Y a buen seguro también se sumarán otros de los muchos millones más  que por decreto, desde mañana serán esclavos en su trabajo. 

En los vientos se huele sangre. La batalla esta servida. Probablemente la perderemos. Pero...¿y si ganamos? Desafiando a la historia y al sentido común, en el fragor de la lucha, el empuje de tu aliento espero.

miércoles, 8 de febrero de 2012

TIEMPOS PARA LA DESOBEDIENCIA



Siempre me he preguntado por qué obedecemos o somos obedecidos, porqué otorgamos a alguien poder  sobre nosotros o  porqué nos lo otorga otro sobre él. El poder del poder.

La vida en la tierra es una manifestación de poder.  El de las tierras. El de las aguas. El del viento. El de la hembra que se preña. El del depredador. El de la inteligencia.

Nacemos. La vida nos embarca  a cada cual en una nave familiar cuyos capitanes procurarán desde el primer momento nuestra sumisión con el fin de hacer más llevadera la alteración que en su existencia produce nuestro advenimiento.  Sus instrumentos: el gesto y la palabra.  Mediante el verbo y el cuerpo  se direcciona el hacer del niño, se le indica lo que debe hacer en su familia, en la escuela, en las asociaciones…En liza dos voluntades, la del adulto que dice y la del niño que escucha. El primero administra a conveniencia fuerza, sustento y afecto   como premio o castigo para conducir al segundo a la obediencia. Si  reiteradamente el niño satisface sus necesidades cuando  se ajusta a lo que se le dice,  cuando “es bueno”,  queda condicionado a ella. Constatar en los sucesivos círculos en los que se desenvuelve, conforme va creciendo, la “santificación” social  de los obedientes, no solo le convence de la bondad de obedecer (reconocimiento social, evitar el castigo o la imposición de  penas o condenas), sino que le hace CREER en la necesidad de hacerlo para  ser  como se debe ser.

Las normas que constituyen el espacio moral identitario de un grupo social conllevan autoridad la cual se transfiere a las instituciones encargadas de que se observen. Así, a la presidencia de un club, de un país, se le debe obediencia y por ende a la persona que la regenta. Lo sé por experiencia propia. Cuando era director de un colegio, en determinados asuntos, se me hacía caso, mientras se ignoraba lo que yo opinaba sobre los mismos cuando era un simple maestro. En este proceso de transferencia, la obediencia a quien ostenta el cargo se desliga del origen de su autoridad que no es otro que velar por  la observancia del recto proceder. El experimento de Milgram de 1.963, replicado años después,  es totalmente clarificador en este sentido.  Al jefe se le obedece por la mayoría aunque sus órdenes  supongan un comportamiento cruel que atente a la dignidad y la vida humana. Las masacres realizadas por los ejércitos a lo largo de la historia dan cumplida fe de ello.

Exigirle obediencia a una persona supone obligarle a renunciar a su libre voluntad. Pero cada hombre o mujer tiene su “querer” y en muchas ocasiones su razón le proporcionará argumentos para transitar por el camino  “que no debe”. Siempre ha sido, es y será así. En ocasiones hacemos “de lo hecho pecho” y afrontamos la responsabilidad de nuestro comportamiento transgresor, en otras  intentamos evitar mediante justificaciones, ocultaciones, mentiras…el correspondiente castigo. Por experiencia, todos sabemos que no existe  la “rectitud” total y consideramos hasta “lícito” un margen de inobservancia de las normas, costumbres o leyes, lo que nos proporciona cierto grado de bienestar psíquico como compensación o autoafirmación efímera ante nuestro habitual sometimiento. Este margen forma parte estructural del concepto de obediencia socialmente asumido, sobre todo en el ámbito de la privacidad, ya que en el del espacio público tendemos a la defensa del falso purismo.
 
Mientras que una amplia mayoría social comparte un discurso considerado recto y los responsables de las instituciones actúen en consonancia con él, la cohesión grupal está asegurada. Pero en las sociedades masificadas  actuales, existen multitud de grupos en los que  el   cómo –se – debe–ser-y-actuar se concibe de forma diferente. Los gobiernos forman mayorías parlamentarias que en muchas ocasiones, tienen un respaldo real de solo  el 25-30% del censo, lo que limita la aceptación de sus normas o leyes como fundamento de la existencia común. El “deber ser”  actoral de un conservador español (aborto, homosexuales, emigrantes, acentuado individualismo económico…), choca con la sensibilidad de la izquierda clásica o los nuevos movimientos sociales como el 15M  y viceversa. En contextos así, cada vez son menos las normas asumidas como comunes y más las que resultan extrañas o inasumibles para una parte importante de la población. Así por ejemplo la creencia en que todo ciudadano tiene derecho a un trabajo digno, se interpreta por los políticos neoliberales (conservadores y socialdemócratas) como una actividad que puede abarcar  hasta 10 o 12 horas, -exceso horario-  o bien tan solo dos horas, que junto al traslado desde el domicilio familiar puede suponer media jornada empleada en tan exiguo empleo. Por no hablar de los sueldos de mierda, considerados, a lo que parece, “adecuados”  mientras otros gozan de prebendas multimillonarias. Otro tanto podría decirse del derecho a la vivienda digna, del  derecho a una justicia justa (sobre todo si no tienes dinero), el derecho a una educación gratuita, el derecho a disponer del propio cuerpo…etc.   

Para el conjunto de ciudadanos cuyo planteamiento  identitario se encuentra excluido o ignorado por la actuación política neoliberal en países como el nuestro, los gobernantes  no son garantes de  un discurso RECTO  y pierden AUTORIDAD. Se ha abierto la brecha. El camino de la desobediencia se vislumbra, no sé si cercano, pero sí como posibilidad. Los ciudadanos que se encuentren sin ningún tipo de ayudas tendrán  justificación para desobedecer el orden  y robar. Los autónomos que no cobren de ayuntamientos u otros organismos oficiales tendrán la justificación perfecta para el fraude en el  IVA  y llegado el caso para negarse a pagar impuestos hasta que no se les dé lo que se les debe por no decir que podrían boicotearles de provisiones. La clase media, maltratada por las subidas del IRPF en comparación con el trato dado a las clases altas, podría plantearse la objeción fiscal. Los maestros podríamos negarnos a hacer funciones de bedel en tantos y tantos colegios, amén de otras medidas de resistencia pasiva que tomadas por el conjunto de funcionarios pueden  ser letales para cualquier gobierno, local, autonómico o municipal. Los ciudadanos de los pueblos castellano-manchegos podríamos negarnos a pagar los impuestos municipales mientras nuestros alcaldes y concejales no cambien su actitud de disciplinada  impasividad ante los incumplimientos dinerarios del gobierno Cospedal para con la tesorería municipal, los recortes en los colegios y centros sanitarios públicos a la par que se anuncian nuevas ayudas al sector bancario.

Lo dije hace tiempo. Los políticos en el poder están dando coba a sus "chaches" bancarios para que puedan salir a nuestra costa del bache en que nos han metido y conducirnos, en nombre de la competitividad a tener los sueldos, horarios y derechos de la china comunista. Mientras tanto, nosotros,  condicionados a la obediencia,  viéndolas venir. Con más miedo en el cuerpo que vergüenza por lo que pueda pasar y ellos con una desvergüenza que se les sale del cuerpo. Thoreau y Gandhi dieron ejemplo. Son tiempos para condicionarse a la desobediencia.

jueves, 26 de enero de 2012

Fiestas De Un Dios

Un demonio real, la “productividad”, por boca de patronos y la autoridad  le ha robado a los ciudadanos horas de fiestas, tiempo de libertad. Por imperativo legal, el trabajo se ha infiltrado en las arterias de las fiestas y las va demoliendo irresistiblemente. Un pueblo sin voluntad de conservar sus fiestas es un pueblo sometido, esclavizado. 
JS-CG







Si yo fuese un Dios, las fiestas en mi honor habrían de ser para todos, como deben ser, fiestas de no trabajar.

Si yo fuese el Dios de las fiestas, los hombres gozarían como Dioses, sin que ninguna autoridad divina o humana se las organizara.

Si yo fuese un Dios, mis fiestas abrirían de par en par las puertas del corazón de los  hombres. Despojados de sus perversas virtudes y consumiendo sus virtuosas perversiones, renacerían.

Si yo fuese Dios, las fiestas en mi honor durarían no menos de cuatro días en cada estación del año. En el otoño para sumergir a los hombres en inexplorados  océanos del conocimiento, colmarlos de riquezas en invierno, inflamarlos de pasión por primavera y solazarlos en jaranas de verano.

Mis fiestas de Dios no serían como ninguna de las que conozco. O no hay Dios o no acertamos a diseñarlo.

jueves, 19 de enero de 2012

POR LA EDUCACION

Tengo una valoración negativa del sistema educativo, pero no de ahora, sino desde que estoy en esto, hace ya 33 años. Mi negativismo es fruto de la experiencia, pues se han hecho cambios legislativos y organizativos, que se han propuesto sobre el papel, pero no de forma real, radical, afrontar la educación como el desarrollo integral de los alumnos.

El desarrollo cognitivo humano se realiza a través del dominio de los lenguajes, el verbal, el matemático, el plástico-visual, el corporal, el musical…herramientas con las que se construyen las estructuras mentales y de esta tarea se ha responsabilizado, hasta ahora, fundamentalmente a la escuela. El siguiente postulado ha de quedar claro: EL NIÑO QUE NO DOMINA ESTOS LENGUAJES, SUFRE UN ESTANCAMIENTO en su desarrollo AFECTIVO, INTELECTUAL y SOCIAL. Estancamiento que luego tendrá que solventar como buenamente pueda a lo largo de su vida.

Pero dominar el lenguaje matemático no es saber  hacer las cuentas del libro de texto o del cuaderno Rubio o similar. Dominar el lenguaje oral o escrito no es contestar las muchas escuetas e insulsas actividades del libro de lengua. Dominar el lenguaje plástico no es colorear unas fichas o copiar unas láminas o hacer unos “monos” trabajos manuales.

Nuestras aulas están llenas de alumnos que "componen"  frases cortas y de estructura simplista y desconocen técnicas para expresar hechos, sentimientos y vivencias con fluidez, flexibilidad y menos aún, con originalidad. Casi todos son incapaces de representar y expresar matemáticamente la realidad que viven, es más, odian las matemáticas rancias, oxidadas y sin sentido que sobrellevan como pueden. Por horario, apenas le dedican tiempo a saborear y conocer el ritmo de la vida escrito en canciones y melodías, ejercicio de imprescindible gimnasia mental, a casi todos ajeno. Muchos se pasarán la vida dibujando los mismos ridículos monigotes, de los que en algún momento, sentirán vergüenza. Bastantes, por no decir prácticamente todos,  serán incapaces de controlar su cuerpo para adoptar las posturas correctas, para moverse con agilidad, para utilizarlo conscientemente y expresar con libertad  sentimientos girando, saltando, danzando.

¡Cuántas tonterías estás diciendo!, pensareis algunos de vosotros. Pero deteneos, id un poco más allá. ¡Cuántos posibles publicistas, diseñadores, artistas desperdiciados¡ ¡Cuántos científicos castrados desde la más tierna infancia¡ ¡Cuántos pensadores o filósofos abortados , que podrían expandir hasta quién sabe donde los confines del pensamiento!, porque, a pensar se enseña, pero los programas de filosofía  para niños, que existen, están desterrados de nuestra realidad escolar. ¡Cuántos actores en potencia desperdiciados, que harían inolvidables  las  fiestas familiares, las reuniones de amigos y los actos culturales de nuestros pueblos, haciendo algo más allá que  estereotipados “paseíllos”  sobre el escenario! ¡Cuánto material humano desaprovechado¡ ¡Cuántas capacidades tiradas a la basura!
 
Más de uno diréis: ¡Puf, para vivir no hace falta casi ninguna de esas cosas¡. Repito: repensad por un momento lo que podría haber sido vuestra vida. Y más aún, repensad lo que podría ser la vida de vuestros hijos. Se hacen leyes y leyes de educación…pero ¿para qué?

Mientras que los padres sigamos permitiendo que haya más de diez o doce alumnos por clase. Mientras que sigamos permitiendo que no se suba el listón en la selección de profesores (hasta ahora, quien no tiene nota para otras carreras, se matricula en magisterio y la selección posterior se limita a una oposición). Mientras que el profesorado no tenga preparación para trabajar y enseñar a trabajar en equipo. Mientras que los maestros de infantil, primaria y secundaria obligatoria, sigan sin tener  la formación idónea en todos los lenguajes culturales, así como  un mayor dominio de las estrategias para llevar, dentro del mismo grupo clase, un programa que contemple el desarrollo de TODOS Y CADA UNO de los alumnos, tanto de los más como de los menos capaces. Mientras que sigamos admitiendo que no pasa nada porque los centros de infantil, primaria y la ESO no tengan laboratorios de ciencias y de idiomas, de talleres de tecnología, de artes plásticas, de gimnasios… con dotaciones suficientes de material adaptado a cada edad o no se digitalicen todas las aulas. Mientras que los padres sigamos aceptando estas carencias como algo “normal”, como algo sin importancia,  el sistema educativo, no cambiará. Todavía se va a deteriorar más la situación con los recortes que estamos padeciendo en la educación pública y los que a buen seguro vendrán. ¿Es que no hay otras cosas en las que recortar? Todos sabemos que sí, todos, menos nuestros políticos.  Y digo una cosa más: estamos demostrando con creces ser  malos padres, conformistas, débiles  e impotentes al no  exigir a nuestros gobernantes la mejor educación de la que depende el ser y el vivir de nuestros hijos.  A lo sumo arremetemos contra éste o aquel profesor, porque es lo más fácil, olvidando que muchas veces él también es víctima del sistema. ¡Pues buen provecho!

Hablaba de mi negativismo, pero no es un negativismo que surja de debilidad, de tirar la toalla. Es un negativismo que lleva la impronta del realismo, de una realidad imperfecta que hay que transformar. A veces te encuentras muy poco acompañado en esa tarea. Por eso me dirijo desde aquí a todos los que no estéis adormecidos por el sentido de la obediencia ciega de partido, por la pasividad y la indolencia, para que paséis a la acción; para que no dejéis las manos libres a los políticos de turno y les exijáis que estén a nuestro servicio y no al revés.

Educación y desarrollo económico y social van de la mano. ¿Os imagináis como sería la vida en Villarta con un nivel formativo distinto, un nivel al que tenemos derecho y que se nos ha sustraído y se nos sigue sustrayendo? Todo sería diferente, también la organización y nuestra percepción de las Paces, una de las joyas de Villarta.  ¡FELICES FIESTAS¡  y…¡ a por ello!





  Publicado en el  Programa de Fiestas de las "PACES 2012" de Villarta de San Juan

domingo, 15 de enero de 2012

Presencias

 "Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, por un instante en el paraiso".
Jose Luis Borges.







En la calle, silencio que agudiza los sentidos. No se escuchan ni mis pisadas. El aire, dorado al sol de la tarde, envuelve, acaricia y se deja acariciar.  Me diluiría en esa atmósfera  si pudiese. Creo flotar.  Un  placentero sopor me invade mientras mi cuerpo se debilita lentamente, exudando chorros de energía. Algo parecido debe ser morir, un irse sin resistirse a no vivir.  En mi gozoso estado  diviso,  al fondo, una niña con abrigo rojo en una bicicleta roja. No es caperucita, es peor, bien lo sé, pues la conozco. Se acerca. ¡Hola Juan! Su voz  se expande y diluye a la par que mi conciencia acentuando la  magia de la tarde, repentinamente rota por  las cinco campanadas que escupe la torre del ayuntamiento.


Tras ellas, de nuevo silencio y ante mi vista, nadie. En el expansivo estado de  conciencia en que me encuentro,  sé que no estoy  totalmente solo. En las calles de mi pequeño pueblo, las casas tienen  nombre y apellidos y son lugar donde coches y fachadas delatan y esconden presencias.  

Así, dejo atrás una fachada ajada, la más deteriorada de la calle y que parece resistir, indiferente a su apariencia, en espera de sucumbir junto a su dueña. Todo lo que ha podido ser, lo ha sido. Mampara de piedra y un cristal tras el que su señora, sin duda me ha visto pasar y ha dicho...¿A donde irá....?...Presencia.

Andando por la acera de la casa de las Consuelos llego ante otra  de cemento gris, más nueva. Aunque poderosa y recia, siempre se me antoja  a punto de derrumbe. Ha  guardado una familia, un negocio, una “mezquita”,  ratos de pandilla juvenil y lo que venga. A todas luces proyecto  inacabado, sus dueños, por duros avatares de la vida ya no se albergan en ella. Siempre que la bordeo percibo su ausencia... Presencia.


Avanzo. Aunque en rigor no lo es,la llamo así, el rincón de Cirilo, compañero. En su última remodelación  tornó del gris al amarillo, a saber si como la vida de sus dueños. Tras su aparente mutismo, bulle un pertinaz lector, indagador de  curiosidades y caminante mañanero. Estará devorando un libro, rumiándolo para sus adentros. Cuando lo vengo a buscar, está…Presencia.


Más abajo, “el palacete”. Construcción formidable, la reina de la calle. Hubo un tiempo en que anhelé una casa así. Un pecado de  deseo en el que no caí porque ni pude ni quise. Tal vez por eso me gusta y me incomoda. Hermosa y ostentosa, resguarda  a tres  de  los pocos infantes de la calle que, a estas horas estarán dormidos o desperezando de la siesta. Presencia.


Al final, el “núcleo” comercial, una tienda hoy no abierta y cuyos ventanales demandan mi atención no siempre dispuesta a lo que ofrece. Cuando la rebaso, procuro avivar el paso. Voy a lo que iba y  hago  tarde. En mi trayecto, sigo "solo". Avisto la plaza mayor, el corazón del pueblo. Envuelta en el resplandeciente aire de estas horas, es "otra" y me detengo. Así, sola, de todos y de nadie, entre vaporosos rayos de sol, sin serlo, parece una postal de cuento. A veces la belleza está tan cerca… 

Dos coches y un chiquillo con un perro ponen fin al encantamiento. De regreso, calle arriba recuento ...presencias.





lunes, 2 de enero de 2012

El principe de los cuadrados.



En sus manos, tres cartulinas, tres cuadrados. Tres misterios. Tres figuras muertas. ¿Muertas?

Tiene siete años, inconsciencia y magia, atrevimiento y miedo. Sus dedos desmenuzan  al rojo en medios; al amarillo, en cuartos, octavos, dieciseisavos….inesperadas esporas creadoras que brotan en su mente; livianas losas con la que levantar su feudo protector, su castillo. En él se guardará del malo de sus sueños y desde él, iluminado por el sol de su recién estrenada razón reversible, divisará las más insospechadas aventuras,

Se siente otro. Desde su torre mira a su padre que le parece algo más pequeño.Ha crecido.  Hace, deshace, analiza. Sabe que los dos rectángulos rojos no son más ni menos que el cuadrado rojo y que hay una cruz ígnea latiendo en dos de los pequeños cuadrados amarillos. 

Y un camino, recortado, algo difícil, hecho para quien sepa sortearlo. ¿Con qué pieza lo forjó? Si no lo descubres no podrás acceder a su castillo, un castillo a la espera de derrumbes y reconstrucciones. El castillo de su vida. Y no podrás compartir con él éstos sus nuevos logros, ni los que vendrán.Te resultarán extraños.

 Tiene suerte. Con sus siete años  es  el príncipe de los cuadrados. Si yo te hubiese puesto los tres encima de la mesa, tal vez te habrías limitado a hacer un tejadito. ¡Una pena! 







Proyecto: "Juegos geométricos con el cuadrado
para el desarrollo del pensamiento lógico-matemático y la creatividad"
   Autor: Juan Sánchez-Carnerero Guijarro