viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Hasta cuando?

En los pueblos de la Mancha la crisis político-económica se vive de “cierta manera”. Hacemos “como” si no existiese. Actuamos como si no hubiese parados, afectados por las preferentes, desahuciados, dependientes con escasa o ninguna ayuda, centros educativos y hospitales noqueados por los recortes, clientelismo político, vergonzosa manipulación informativa, indecencia gubernamental, favoritismo hacia quienes llevan el carnet del PP en la boca (ahora es el que toca), fraude político y económico, alcaldes o alcaldesas sumisos y vendidos a de Cospedal, jóvenes sin futuro, gente que pasa hambre…Por eso en la Mancha las huelgas apenas se secundan, las manifestaciones se convocan en contadas localidades y peor aún, una exigua minoría hace públicos sus posicionamientos ante los problemas locales, autonómicos o nacionales. Como hijos de paisaje horizontal,  de llanura replicada a si misma a cada paso, de campos que mimetizan lo diferente en lo uniforme, ni vemos ni queremos que nos vean. Implantados en una inmensa planicie que suscita más que serenidad, quietud, ponerse en pie e iniciar la marcha supone quedar al descubierto y eso siempre es peligroso. Hay una línea apenas perceptible entre la precaución y la cobardía y la inmensa mayoría somos cofrades de la segunda. En una sociedad tradicionalmente agraria y católica se vive en el temor al Señor del cielo que puede arruinar caprichosamente la cosecha y a los Señores terrenales que la pagan como les viene en gana. Generación tras generación hemos crecido con ese miedo como primer plato y la resignación de postre, haciendo del silencio ante el poder un rasgo distintivo de nuestra identidad colectiva, un comportamiento mediante el que pretendemos hacernos invisibles, infantilismo imposible propio de una sociedad inmadura, porque... los silencios hablan. Aunque hagamos como que no, olemos a crisis en nuestras mustias calles y en nuestros corazones pues muchos somos a los que nos ha mordido. Como la mastican las desorientadas autoridades locales y su club de fans, en línea con las guías de actuación de su partido, responsable de la situación actual y que apenas tienen otros recursos que utilizar la estrategia escapista de generar artificiosos momentos de felicidad, recuperando gigantes y cabezudos , “reponiendo” en valor batallas de flores, zagalillas, reinas de fiestas - ¿reinas de qué?-, reliquias todas ellas de un pasado que la memoria engañosa disfraza de idílica placidez inexistente como si nuestros hijos y nietos tuviesen que conformarse con vivir lo que nosotros en su momento vivimos,  o incitando al consumismo del pobre, pero consumismo –semana del vino, jornadas de tapas…- mostrando su ignorancia acerca del papel fundamental que el mismo tiene en la crisis. Tarea inútil. El mal está ahí, en nuestra concepción del mundo. La resignación no basta; el temor angustia; la insolidaridad empobrece; el mimetismo cultural aliena; el escapismo festivo-cultural de baja intensidad al que asistimos una y otra vez es flor de un día; el individualismo a ultranza crea amos y esclavos. ¡Basta! ¡Otro mundo es posible! El neoliberalismo económico, ejecutado sin contemplaciones por la derecha en la Mancha y el resto de España, nos trata como mercancía de la que aprovecharse y se ha quedado sin argumentos humanitarios. La mayoría de nosotros somos sensibles al dolor, alegrías y necesidades de los otros y disfrutamos cuando compartimos y nos ayudamos. Solamente desde la fuerza de lo común, de la ayuda mutua pueden crearse estructuras que hagan posible, COMO DERECHO, el desarrollo de TODAS las CAPACIDADES (intelectuales, afectivas y SOCIALES) de CADA uno de nosotros. Pero  organizar la sociedad para hacerlo posible NO FIGURARÁ NUNCA en una ley educativa de un gobierno de derechas porque atenta directamente contra el capitalismo -como ejemplo reciente tenemos la LOMCE del PP -  aunque tampoco confío para semejante empeño en las actuales fuerzas políticas “de izquierdas”. Sólo desde el esfuerzo común no sujeto a la mercantilización y a la eficiencia, sino a la EFICACIA en la prestación universal se puede articular la atención sanitaria de calidad a TODOS los ciudadanos y la ayuda a las personas dependientes. Tampoco será ese el objetivo de la derecha neoliberal porque les hurta posibilidades crematísticas. Los dos derechos enunciados –educativo y de la salud- se han ido concretando entre nosotros merced a una mayor CONCIENCIA DEL VALOR DE LO PÚBLICO fraguada al calor del avance económico y cultural acaecido tras la segunda guerra mundial, con unas clases medias cada vez más amplias, formadas y exigentes para con los deberes fiscales de los ricos o lo que es lo mismo, limitando el margen de acción de los capitalistas y abriendo el camino hacia la SOCIALIZACION de bienes y servicios. Los capitalistas vieron claro que su privilegiada posición era incompatible con la progresión hacia el estado de bienestar y así desde los años 70 del siglo pasado la derecha se puso a trabajar para desprestigiar lo público y sus esfuerzos propagandísticos han surtido efecto. Nos ha infectado del virus del individualismo y la competitividad o lo que es lo mismo, de egoísmo y consumismo. El deseo de consumir se ha instalado como un derecho de facto. Podría decirse que “mi derecho a tener, a consumir, está por encima de tus derechos como persona”. Por eso no nos importa comprar  objetos fabricados a costa de la explotación de niños y trabajadores, ni que los comercios permanezcan abiertos a todas horas a costa del aumento de la jornada laboral de quien los atiende. La derecha neoliberal, a cuyos planteamientos económicos se fueron sumando los partidos socialdemócratas mientras nos engañaban como a bobos socializando calderilla, nos tiene cogidos, no los güevos, sino el cerebro y urge desinfectarnos antes de que sea demasiado tarde, porque ya tiene a su disposición recursos financieros, propagandísticos, tecnológicos y militares (ejércitos privados) como nunca antes los ha tenido para disponer de nuestras vidas a su antojo.

En la Mancha, las mejoras en lo que se denomina estado de bienestar no llegaron por movilización ciudadana sino por inercia de lo que ocurría en el resto del estado. Ni nos significamos para que llegase ni lo hacemos cuando ahora nos lo desmontan. ¡Inmutable Mancha en cardiograma plano! A nuestro mar de viña baja llegó el virus neoliberal de  la espaldera atestada de uva “competitiva”, que enmaraña de alambre los campos, los envenena de herbicida y los despuebla de vendimiadores. Comienzan a asomar por entre nuestras pagos setos de olivares superintensivos condenados a muerte en plena juventud. Aparecen grandes extensiones de ajos, tomates y pimientos, creando un paisaje verde de temporada, de un verde oscurecido con el sudor sanguinolento de quienes los recolectan por sueldos y horario de esclavos. Convivimos a diario con paisajes que nos “convencen” de que la explotación es la única realidad posible sin que nos paremos a pensar que sus diseñadores en Bruselas y España lo han hecho a conciencia  y nuestro identitario mimetismo silencioso les facilita la tarea.

¿Hasta cuándo?  No tengo respuesta. Probablemente, seguiremos como hasta ahora, dejándonos llevar, al menos durante una o dos generaciones más. Salvo los que nos gobiernan desde el BOCM y los que en los diferentes niveles de la administración actúan como ellos, la mayoría de los manchegos somos decentes, o mejor diría decentemente indecentes, capaces de reconocer nuestros renuncios en las distancias cortas, en lo cotidiano, pero nos perdemos un poco más allá de lo inmediato de la misma manera que apenas percibimos con nitidez la planicie a lo lejos. Hay que aguzar la vista, nuestra llanura se presta a ello. Hay que desobnubilar el entendimiento, tomar conciencia de algo que ya decía en el siglo XVI Bartolomé Leonardo de Argensola, que el casi infinito cielo azul extendido sobre nosotros ni es cielo ni es azul, y  que si nuestro llano se desertiza es porque se desertizan nuestras mentes. Pongámonos en marcha, hagamos constar que podemos ser mucho más que vino, queso y el decorado de un ficticio personaje cervantino que nunca ha sido nuestro.

Ya sabéis dónde estoy. En mis esperanzas os tengo. 


viernes, 27 de septiembre de 2013

Amistad

Amistad. Nunca me he cuestionado su significado y aún no sé por qué lo estoy haciendo ahora. Jamás me había detenido a pensar en profundidad sobre cómo son mis amigos. Entre mis preocupaciones no ha figurado la de hacerlos como tampoco la de mantenerlos, están mientras que están.  Llamo amigo a quien tiene la virtud de conocerme y sabe que soy manantial sobre el que no debe hacer el menor intento de encauzamiento ni de sumergirse a su antojo en las profundidades de las que emerjo. Llamo amigo a quien de mis aguas no bebe más que  las que generosamente le prodigo, saboreándolas en su justo término, cuidándose de alabarlas en exceso y de ensuciarlas con sus pensamientos. Llamo amigo a quien está atento a mis sequías y  desbordamientos  por si precisara recarga o  diques para contenerlos y avizora los campos por los que discurro por si hubiese de prestarse a abrirme, allanarme o vedarme senderos. Llamo amigo a quien es viento que me abrava, brisa que me refresca y estanque que me  remansa, y llegado el caso, defiende mis aguas ante terceros o se baña en ellas sin importarle lo que digan, cuestión nada baladí en un pueblo pequeño como el mio, un altruismo sólo al alcance de los que en verdad me estiman.

Siempre he vivido la amistad sin idealizaciones ni apasionamientos. Los amigos vienen y se van sin que pise el acelerador ni oponga resistencia en un transitar que apenas me supone coste afectivo. Su llegada es alegría, dejar uno en el camino me resulta fácil, sucede con un simple  “clip”, un desenganche instantáneo e imparable de una fuente carente de energía. El ya no amigo representa lo consumido, lo agotado, lo que ya no soy. Ya no estoy con él en sus inmoralidades ni en sus virtudes,  de las que reniego por excesivas o insignificantes. El adiós llega mudo, inevitable. Ya no es ni amigo ni enemigo, es nadie.



viernes, 13 de septiembre de 2013

Ilusorio empeño

Busqué entre los más bellos poemas
aquel con el que poder decir cómo te quiero,
más ninguno me sedujo como tú me tienes prisionero.

Busqué el verso más hermoso,

aquél con que decir cómo te siento,
más ninguno te alcanza a ver cómo te veo.

Busqué la palabra más sublime,

aquella que te llevase donde me lleva el roce de tus dedos,
más no la hallé.

Busqué mal, ilusorio empeño.


Es mi mirada en tu mirada ese poema 

en el que a diario nos besamos al leerlo.
Tu caricia en mi caricia 
el verso siempre nuevo de tu cuerpo 
El susurro silencioso de tu nombre
el verbo que me pierde 
y te enajena.

Yerra 

quien intenta 
atrapar
el amor
en un poema.

Amar

es el poema.





jueves, 22 de agosto de 2013

LO QUE NUNCA SE SUSCITA EN CLASE DE RELIGION NI EN CATEQUESIS

Si por algo se caracteriza la religiosidad popular es por el seguidismo intelectual. Todos los que hemos nacido en el seno de una familia católica en España sabemos por experiencia que desde la más tierna infancia, en la escuela y en las parroquias se refuerzan elementos del pensamiento preoperacional como el animismo y el mimetismo condicionando la afectividad del niño a imágenes e historias de la Biblia mediante la participación en ritos y actividades lúdico-festivas en las que se les habitúa a no cuestionar nunca el mensaje que se presenta como incontestablemente verdadero. A mí me costó llegar casi a los treinta y tres años para romper los barrotes de ese borreguismo en el ámbito de lo religioso. Curiosamente mi distanciamiento comenzó, años antes, a partir de unos ejercicios espirituales.

Esta entrada surge a partir de mi interés por exponer la importancia del hecho de enfrentarse a la información presente en los textos religiosos cuestionándola, una actitud que nunca se podrá adoptar en las clases de religión ni en las sesiones de catequesis. En esta ocasión he elegido algunos fragmentos del principio del Génesis, un texto que fundamenta el poder creador del Dios cristiano. La estrategia: plantear preguntas cuyas respuestas dejo para el lector. En su elaboración, como se puede comprobar fácilmente, han influido notablemente textos de Sebastián Agulló -de imprescindible lectura- que desconocía, a los que llegué por asociación de ideas y en los que me he basado para reordenar y completar las anotaciones que tenía. Se puede acceder a ellos a través de los enlaces que aparecen al final del artículo.  

1.1. Al principio creó Dios los cielos y la tierra.
Al principio…Se deduce de la frase que el autor del Génesis considera que Dios existía antes que el Universo y así lo afirman los judíos, cristianos y musulmanes. Pero entonces surgen algunas preguntas. ¿Dios existe únicamente en el espacio que ocupa el Universo? Si es así ¿la expansión del Universo significa que Dios también “crece” o... estaba “encogido” y se va desplegando haciendo que el Universo se extienda con Él? ¿Estamos asistiendo a una expansión de Dios que en contra de lo que se dice no es inmutable?. La siguiente pregunta surge en paralelo a las anteriores: ¿Dios “ocupa” más, es decir es más extenso que nuestro Universo? Si es así, ¿habrá creado o estará creando otros universos distintos al nuestro pues todavía “le caben”?  ¿Podría, en su afán creador, replicarse a sí mismo en una especie de gemación divina y generar otras posibilidades, otros universos?

1.26. Dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y …
Por su contexto “Dijo Dios” es una forma coloquial de expresar el deseo divino de crear. A pesar de ello la elección de esta expresión no es casual. El autor quiere dejar claro el hecho, defendido por las iglesias cristianas, de que Dios se pone en contacto con los hombres y éstos, o por lo menos algunos, son capaces de entenderle. Pero, ¿cómo se produce esa comunicación?, ¿Dios se materializa en forma humana, animal, vegetal… y utiliza el  lenguaje de los hombres o bien Dios entra y sale a su capricho en cualquiera de nosotros actuando directamente sobre nuestras neuronas produciendo verbalizaciones e imágenes? Teniendo en cuenta que los pensamientos e imágenes provocan emociones y sentimientos, ¿es la simple idea o imagen de Dios que cada uno se hace el origen del sentimiento de conexión con Él? Si fuese así Él entonces no nos hablaría, sería la idea que nos hacemos de Él la que funcionaría como el estímulo que provoca en nuestro cerebro las alteraciones  propias del estado místico.

2.7. Entonces Yahvéh-Dios formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida y fue el hombre ser viviente.
Polvo y soplo, cuerpo y alma.  Si Dios crea un alma y un cuerpo para cada uno de los nosotros, ¿con qué criterios reparte “talentos” físicos y espirituales? ¿A capricho? Estas preguntas cobran especial relevancia en el caso de los que nacen disminuidos psíquicos: ¿son almas malformadas, con defectos de "fabricación"o…lo que es deficiente biológicamente es su cerebro y por eso su alma no se puede manifestar adecuadamente? Y digo yo: ¿le es tan gratificante crear un ser deficiente o condenar a un alma a no poder manifestarse en plenitud? ¿Resulta dañada el alma en éste último caso? ¿Abre la puerta esto a pensar que no todo lo que hace Dios es bueno?

La pregunta para mí más trascendental la dejo para el final: yo no consigo percibir de ninguna manera mi alma y por lo tanto, localizarla. ¿Alguien lo ha conseguido y puede decirme como lo hace?

2.16-17. Y Yahvéh-Dios dio al hombre este mandato: De todo árbol del jardín podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, pues en el día que comieres, morirás sin remedio.
La metáfora empleada en este fragmento invita a pensar que Dios manifiesta al autor del Génesis… ¿ ? … que en el mundo por Él creado, el bien y el mal, de alguna manera, están asociados. Independientemente de considerar el Mal como ausencia de Bien o defender que ambos son dos entidades diferentes, lo malo y lo bueno existen en nuestro mundo. Dios no podría crear algo que no esté en Él, luego Dios es Bien y Mal. Es más, en versículos anteriores el autor repite en varias ocasiones que Dios estaba contento con todo lo que había hecho, lo que sin duda, aunque no lo diga textualmente, es extensivo a terremotos y huracanes, ¿o no? Luego el “árbol de la ciencia del bien y del mal” es decir el tándem Bien-Mal, como todo lo creado por Dios, es bueno. Mis preguntas serían: ¿No es esto una contradicción con el mensaje de las jerarquías católicas que se empeñan en catalogar al Dios creador exclusivamente como Bondad? Cada cuál sabemos de los actos de bondad y de maldad de los que hemos sido capaces y lo que nos cuesta ser buenos y que del mal que hacemos surgen posibilidades creadoras de hacer el bien. ¿Será en eso en lo que somos hechos a imagen y semejanza de Dios? Los castigos de Yahveh  descritos en la Biblia son terribles y aparte de que tal vez debamos revisar lo que entendemos por actos buenos, ¿no será más bien que Dios no pudo ni puede hacernos de otra manera? Más aún, teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora: ¿no será que el autor del Génesis y sus sucesores en la fe se inventan un Dios para explicar un mundo que desborda a nuestro entendimiento?

Habrá a quienes las preguntas le parezcan inconvenientes. A ellos les diría que el pensamiento que progresa es el pensamiento osado. A otros les parecerán ridículas, a otros insuficientes. Lo acepto siempre que las desmonten,las respondan o las completen con coherencia. Al fin y al cabo no soy un Dios.


LECTURAS RECOMENDADAS.

“Deconstrucción de Dios”. Sebastián AGULLÓ

“Deconstrucción del alma y el dualismo”. Sebastián AGULLÓ

“¿Dios?”. Sebastián AGULLÓ

“El aciago demiurgo”. E.M.Ciorán

sábado, 17 de agosto de 2013

Gentuza

                    "Ni en el explotador  ni en el que 
                  a él se abandona hay humanidad 
                      sino animalidad". JS-CG

Junto al Gigüela, inusualmente vivo este verano,  diviso una pareja de gitanos rumanos. Sus consumidas formas juveniles y sus pieles abrasadas por el sol  transmiten dolor al verlas. Ella recoge agua verdinolenta del caz, él la  toma de un tubo de goteo. La vida les ha negado hasta el agua, pero ¿a quién le importa? Expulsados e hijos de hijos de hijos de expulsados de todos los cielos e infiernos terrenales, llevan desde el nacimiento el estigma de su raza y sobreviven entre nuestras miradas de odio, desconfianza, desprecio o miedo. En estos días venden  sus energías por menos de veinte euros en la cosecha del ajo y llegado el caso tal vez lo hagan en inevitable y ruinoso meretricio porque su incomprensible y embrutecido Dios tampoco les permite ser putos de lujo. Hasta puede que les expolie algún “hermano” de sangre, Gitano de gitanos, “pisaor” de cabezas ya pisadas en las que aún perviven recuerdos de cuando sus tatarabuelos eran vendidos como esclavos en monasterios de Rumania. Entre los imponentes sauces, su coche, una suerte de caballo y carreta de chatarra, su  refugio y su retiro, su nido de amor y su palacio. No están solos. En las cercanías avisto un vehículo más y algo más allá, otro. Entre los tres forman un pequeño campamento en el que las ropas tendidas, efímeras paredes de algodón, les proporcionan una pizca de intimidad a la espera de que las autoridades o el fin de la cosecha les obliguen a desmontarlo tal y como sucede desde hace años, pues “ellos” aparecen y desaparecen en el pueblo como escorrentías de temporada. Andurrean por nuestras calles desde poco antes que las sembremos de colgaduras para celebrar las fiestas de San Juan, aquél que predicaba y bautizaba para convertir al pueblo, en cuyo honor nos vamos de pinchos, cubatas y cañas a bailes y chiringuitos. Y ellos, sin  agua. ¡C´est la vie!. La vie de los que dicen creer en un Dios y de los que no. En eso nos igualamos todos, en el desinterés por las injusticias y en la desgana por no cambiar nada.  
“Villarta está llena de esa gentuza” me dijeron. ¿Gentuza estas gentes que pasan insufribles horas miserablemente pagadas en el tajo en el que hasta les obligan a comer a pleno sol negándoles  un momento de reconfortante sombra? Hoy por hoy las plantaciones de ajos son el tajo de la deshonra. ¡Gentuza quienes les explotan y quienes hacen la vista gorda! Si por bondad entendemos hacer el bien a otro, en el caso de estos ajeros, ni somos buenos ni nos importa no serlo. Como municipio, años ha que no procuramos a estos nómadas de nuestro siglo lo que si procuramos a las plantas: un punto en el que disponer de agua, prueba de que para muchos las creencias o ideologías que dicen profesar son mero entretenimiento de su ¿entendimiento?. "¡Que los echen!", me continuaron diciendo. Sólo queda, dije, un lugar al que aún no los han intentado desterrar, el mar.
                                                                



                                                                

LECTURA RELACIONADA




martes, 25 de junio de 2013

ADIOS E.S.O, ADIOS. Un ejemplo de conformismo.


“Sólo triunfa en el mundo quien se levanta, busca las circunstancias, y si no las encuentra, las crea” George Berard Shaw.

Durante el curso que está a punto de finalizar, nuestro colegio, un centro público, redujo significativamente su profesorado. A nadie parece haberle importado. Durante un mes no tuvimos maestro de música y durante mes y medio de inglés. No hubieron ni cuatro o cinco madres o padres que se personasen en el despacho del responsable de turno, al que pagamos todos, para demandarles SI o SI que cumpliese con su obligación de nombrar al docente sustituto de inmediato. El curso que viene nos “empequeñecemos” aún más. Dejamos de impartir ESO. Ocurre, como debe de ocurrir en un estado democrático: por decisión de la autoridad competente, sin previa consulta y  análisis con la población afectada. Al fin y al cabo para eso estamos los ciudadanos de esta democracia transgénica insertada de genes franquistas, para obedecer y punto. Hemos perdido la oportunidad de elegir entre que nuestros hijos continúen estudios de educación obligatoria en su localidad o fuera de ella casi en silencio. Un detalle … sin importancia. ¿Para qué tanto elegir?  En tocante a la libertad, esa ficción idealizada, seguimos, como dijo Eric Fromm instalados en el miedo y la sumisión.

Cualquier ciudadano que sintiese a Villarta debía de haberse levantado contra tal decisión y haberla boicoteado. Cualquiera. Los que se han llevado o pensaban llevarse a sus hijos a estudiar fuera como los que no, tanto por las formas de la decisión adoptada como por el fondo porque nos han arrebatado a todos, para siempre, la posibilidad de elegir. Hemos sido ninguneados, tratados como borregos. Un pueblo al que le eliminan servicios es un pueblo condenado a morir. Los pueblos tenemos derecho a servicios básicos de calidad y la educación obligatoria es uno de ellos. ¿Quién es el señor o señora que ha decidido que nuestros hijos de once y doce años han de levantarse a las 7 de la mañana, ponerse en carretera (ida y vuelta) con el consiguiente riesgo de accidente para asistir a clases más masificadas y regresar a las 15h cuando teníamos la posibilidad de evitárnoslo? Una jornada casi casi urbanita, madrileña. ¡Qué modernidad en los llanos de la Mancha rural! En vez de responder exigiendo la mejora del servicio que teníamos hemos acatado su desmontaje con un tímido murmullo en dos o tres reuniones y una postura casi pusilánime.

Han sido dieciséis años de ESO en Villarta divididos en dos etapas. La primera en la que los padres y madres del colegio y el AMPA consiguieron CURSO a CURSO movilizar al Ayuntamiento (que siempre fue a remolque) y hacer que se respetase por el gobierno de entonces su permanencia. Otra, la de estos últimos años, en los que ha existido una infundada campaña de desprestigio, sin base en datos reales sobre el funcionamiento de la ESO en nuestro Centro, lo que junto  con el consejo más o menos explícito de la dirección del colegio a los padres para que se llevasen a sus hijos a un IES, el “olvido” del Ayuntamiento, un cierto esnobismo provinciano, y sobre todo el conformismo imperante han propiciado una situación imposible de reconducir.

El conformismo. Un estar en el mundo muy valorado por familias, políticos y educadores. Un antivalor que es el cáncer de todos los valores. Cuando oigo a un conformista de los muchos que conozco hablar de valores me entran ganas de vomitar. El conformista disocia habitualmente el pensar, el decir y el hacer. Piensa una cosa, pero dice y luego hace otra. A diario hay multitud de cosas que no queremos hacer y que las hacemos en función del qué dirán, de la imagen que damos, de la costumbre, de lo que nos “viene bien”. Es un proceso lento y efectivo al que nos habituamos desde la infancia cuyo objetivo es acallar la propia conciencia y por el que nos habituamos a ser “mu” pero que “mu” falsos en aras de una vida más “complaciente”. Quien lo culmina es aceptado sin mayores problemas por el grupo estableciéndose un contrato tácito de aceptación de la falsedad como salvaguarda de la supervivencia grupal. Es una aceptación simulada, de apariencias, como no puede ser de otra manera, producto de su origen. El precio que se paga por no hacer lo que se piensa es acabar pensando de acuerdo a lo que se “debe” hacer. El rebelde, aquel que no juega a este juego vive en permanente estado de guerra y sólo puede sacar sus fuerzas del sentido ético de sus convicciones.  Su resistencia ante el empuje del poder y de la injusticia surge del  convencimiento. El conformista sin embargo de lo que acaba convenciéndose es de que no tiene que poner ni un ápice su “estable” vida social en riesgo. En todo caso, en función de las circunstancias, simulará que lo hace, pero no irá más allá pues es incapaz de otra cosa. Su vida es un “paripé”.

En el caso que nos ocupa, ante la situación de hechos consumados en la que nos puso la administración educativa, que repito, pagamos para que nos sirva, sólo cabía enfrentarse utilizando una estrategia igual de contundente. Lo demás era parafernalia. En una de las reuniones de los miembros de la plataforma creada al efecto, yo, que no tengo hijos en edad escolar, lo expuse: ¿Quiénes estáis dispuestos a defender que los padres de alumnos del colegio, desde infantil a primaria no lleven a sus hijos a clase hasta tanto y cuanto la administración reconsidere su postura y hacer frente a las consecuencias? ¿Quiénes estáis dispuestos a organizar mientras tanto la atención educativa de vuestros hijos por nuestra cuenta para lo que queda de curso, incluso para el curso próximo con tal de que no os puedan achacar incumplimiento de vuestras obligaciones paternas?...Todo ello sin perder de vista el wertazo que se nos viene encima y que aún haría más difícil sostener la situación.

La respuesta que recibí se puede deducir de la forma en que actuó la Plataforma. Desde el principio quedó claro que nadie estaba dispuesto a jugar a fondo. El AMPA intentó salvar los muebles convocando para la creación de una Plataforma a cuyas reuniones en Villarta nunca asistió la Alcaldesa aunque sólo fuese para dar ánimos. Recogida de firmas, reuniones…POSTUREO. Se decía “vamos a luchar” pero no ha habido la más mínima resistencia al poder político-educativo. Le pese a quien le pese, le duela a quien le duela, un paripé.  
Adiós, ESO, adiós.  ¿Qué será lo próximo a lo que tengamos que renunciar en Villarta? Poco nos queda y espero que lo sepamos conservar. Va siendo hora de que en este pueblo abandonemos el conformismo que nos está llevando a la tumba. Nuestro futuro no es nada halagüeño. Las reformas políticas que se avecinan limitarán aún más nuestra calidad de vida. De los villarteros inconformistas, que los hay, depende un posible cambio de rumbo. Unamos mentes y fuerzas desde ya. Hay que ponerse en marcha. Los conformistas, como está siendo público y notorio estos días, siguen trabajando. 


sábado, 1 de junio de 2013

EL TRAJE DE PRIMERA COMUNION

                    Los trajes  de marinero,  las organzas,
                    plumetis, banquetes  y regalos  de las 
                    primeras comuniones dan para mucho, 
                   sobre  todo  para que los niños y niñas 
                   asocien  emociones  y  sentimientos al 
                   hecho a todas luces increíble de tomar 
                   el "cuerpo" de un ser "invisible".  Todo
                   un  ensayo  conductista. Pero en  oca-
                   siones suponen algo más.
                   Basado en un hecho real.
                  


La madre se detuvo delante de los trajes de primera comunión. Señaló a su niño uno crema y azul que era tendencia y le dijo: ¿Te gusta?. El chiquillo se dio media vuelta y señalando un vestido blanco-azúcar cargado de volantes contestó: ¡Quiero éste!

-¡Calla mariconazo! ¡Ya te pondrás uno como ese pero por ahora no es momento!, masculló entre dientes la madre procurando que no la escuchase nadie más que su hijo.

La dependienta, que se había percatado de la escena, intervino solícita:

-El de volantes es muy bonito, pero un niño tie…

-¡Quiero ir de chica! ¡Quiero ir de chica! Y tú, ¡calla la boca, bruja!

La madre tiró del brazo de su hijo, haciendo lo peor que podía hacer en esos momentos, gritarle su odiado nombre de niño: ¡Marcial! …Pero él, convulso, consiguió zafarse de ella y abandonó la tienda a mayor velocidad que con la que había disparado sus palabras. La mujer, avergonzada, se disculpó como pudo y salió a la calle a buscarle. La dependienta pensó para sus adentros que bastante le había caído a la señora cuando quien en realidad llevaba la carga, era Marcial. 

Aún no sé si lo vistieron de almirante o de princesa aunque pondría la mano en el fuego que fue de algo parecido a lo primero mientras él se vío como lo segundo. Un embrollo añadido al que de por sí conlleva, como todos, este sacramento.